Aprende lo que necesitas saber sobre la pintura a la esponja

Aprende lo que necesitas saber sobre la pintura a la esponja

¿Deseas una técnica que te permita cubrir fácil y rápidamente la superficie de tu pieza con efectos de texturas? La técnica de pintura a la esponja es ideal. Esta técnica es usada masivamente en paredes y techos de hogares y espacios similares, no solo por sus divertidos efectos de colores, sino porque además sirve para disimular defectos pequeños en estas superficies.

Lo primero que debe hacerse para realizar correctamente la pintura a la esponja es dar una capa de pintura base, en la que generalmente se utiliza un color claro, y esperar al menos unas tres horas hasta que la superficie esté completamente seca.

Ahora viene la parte interesante, y aquí es donde entra en el juego el producto que le da nombre a la técnica. Consigue varias esponjas vegetales, no al mismo tiempo, y sumérgelas en la pintura que hayas escogido para ser el tono más oscuro que jugará con la base y que puedes conseguir en cualquier artística o mayorista de productos de arte.

Una buena recomendación es sumergir las esponjas en agua tibia antes de usarlas para pintar y escurrir muy bien el exceso de humedad. La pintura puedes colocarla en un plato desechable.

Este segundo color lo irás moteando con la esponja sobre la superficie, repartiendo toques aleatorios de color a lo largo y ancho, sin necesariamente seguir un patrón u orden en la técnica, estampando dibujos en el primer color. Es importante no deslizar la esponja, sino siempre dar golpecillos, de lo contrario la pintura podría terminar en pegotes molestos que no darían el resultado deseado.

En algunos puntos puedes hacer mayor presión con la esponja que en otros, de manera irregular y escurriendo la esponja sobre algún papel, toalla, o servilleta gruesa donde puedas deshacerte de la pintura que sobra. Lo más divertido de esta técnica es que puedes experimentar con distintos movimientos en la superficie que trabajas por la ausencia de exactitud necesaria, dejándote improvisar y personalizar tus espacios.

Algo que puedes intentar es trazar pequeñas circunferencias con la esponja en la superficie o salpicar con ella algunos espacios de la misma, incluso estampando las diferentes caras de la esponja alternativamente.

Una vez que hayas terminado con la aplicación de este color más oscuro, no se ha terminado el proceso. De hecho, es momento de aplicar otra capa de color claro para después volver a dar otra capa del color oscuro.

No obstante, nuevamente esta técnica deja a la libertad de hacer lo que mejor le parezca a cada quien, teniendo también como opción añadir otra capa de color con la esponja pero en otro tono para crear contraste ahora entre los tres colore.

Para utilizar esta técnica de pintura a la esponja se necesita paciencia para conseguir un aspecto uniforme en toda la superficie, pero es una técnica perfecta para principiantes y entusiastas del bricolaje por no necesitarse realmente una gran experiencia con las pinturas ni una habilidad especial para obtener un resultado agradable. Además, es reconfortante saber que el resultado es una pieza que no será igual a ninguna otra, aunque se haya usado la misma técnica.

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Comment (1)

  • juanita

    Importante la nota, todo asesoramiento que puedan darnos especialmente de productos nuevos que siguen apareciendo en el mercado bienvenido sea.
    Mi obligación para con mis clientes es conocer y cuando tengo tiempo probar los distintos productos.

    marzo 5, 2018 at 12:21 pm

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