Consejos útiles para trabajar con porcelana fría

Consejos útiles para trabajar con porcelana fría

 

Hoy les traemos algunos secretos básicos para trabajar con uno de los insumos preferidos por los artistas para realizar manualidades y artesanías con la técnica de moldeado o modelado. Se podría decir que la porcelana fría es un material muy noble por tratarse de una masa flexible, suave, elástica y fácil de moldear con la técnica correcta. Se usa mucho en la decoración de tortas, suvenires, moldeado de figuras de todo tipo, etc.

Está compuesta por fécula de maíz (maicena) y cola vinílica. A diferencia de otras masas o masillas, este compuesto no necesita horneado, justamente esta cualidad es la que le da el nombre de porcelana fría.

Puedes conseguir porcelana fría en cualquier tienda de productos de arte, artística, mayorista de productos de arte o artística mayorista.

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¿Cómo se trabaja la porcelana fría?

Estirado

Cuando la retiras del paquete, debes amasarla para conferirle la elasticidad que luego te permitirá moldearla a tu gusto. Este paso puede realizarse en cualquier superficie lisa previamente cubierta de fécula, pero los especialistas recomiendan hacerlo sobre un papel metalizado.

 

Teñido

Debes saber que la porcelana fría puede teñirse tanto en su estado húmedo como seco. En húmedo se puede pintar con óleos tradicionales, acrílicos decorativos, témperas o colorantes vegetales. Es importante tener en cuenta que los acrílicos y las témperas pueden cambiar la textura de la masa e inclusive agrietarla. Por este motivo, la pintura ideal es el colorante vegetal o el óleo. Este último te permitirá obtener colores fuertes u oscuros con mayor facilidad que con los colorantes vegetales. Para que el pigmento penetre bien debes colocar sobre la masa la cantidad de pintura necesaria y amasar hasta obtener un color completamente homogéneo.

Si lo que deseas es pintar la porcelana una vez seca puedes utilizar óleos o colorantes al agua, al solvente, casi cualquier producto que desees. Para el pintado en seco las posibilidades se incrementan notoriamente, pero se requiere de mayor técnica y precisión ya que muchas veces las piezas son pequeñas o cuentan con espacios recónditos a los que la coloración también debe llegar. Además necesitas tener los pinceles adecuados. La ventaja es un gran ahorro en pintura ya que sólo usarás lo necesario para colorear las partes externas.

 

Moldeado y pegado

El mejor material para pegar las distintas partes que componen una figura hecha con porcelana fría es la cola vinílica.

Un gran consejo si tienes que hacer piezas de gran tamaño es utilizar trozos de polietileno expandido con la forma deseada y cubrirlos con la porcelana fría.

Si la masa está muy blanda, puedes dejarla un rato en contacto con el aire para que pierda humedad; en el caso de que esté muy dura, puedes ir agregando glicerina y amasando, hasta lograr la consistencia adecuada.

 

Terminación, secado y conservación

Las piezas chicas de porcelana fría demoran entre uno y dos días en secarse, si hablamos de manualidades grandes el tiempo puede extenderse hasta varios días e incluso semanas. Es muy importante que la masa se seque sólo con aire  y no quede expuesta al calor para acelerar el proceso. Una vez seca puedes proteger la creación con barniz al solvente. Le dará brillo a la terminación sin alterar el color de la porcelana.

La correcta conservación de la porcelana sobrante se obtiene envolviéndola en film y guardándola en un recipiente herméticamente cerrado. Si tienes piezas de diferentes colores, envuélvelas con film por separado.

Con estos consejos ya estás listo para animarte a tu primer creación con porcelana fría!

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