Expresionismo abstracto: el arte de sentir

Expresionismo abstracto: el arte de sentir

Hace algunas semanas, desde el blog de Artec publicamos un artículo que daba un giro en la óptica desde la cual veníamos abordando el arte: pusimos en pausa los aspectos referidos netamente a las técnicas y a los productos para enfocarnos en una visión más histórica y abordar los distintos movimientos o corrientes que atraviesan a las bellas artes.

En este contexto, hace unos días hicimos un repaso por lo que define al arte pop y dijimos que nacía en oposición a un movimiento surgido unos años antes y que se denominaba expresionismo abstracto. El pop art  se oponía a esta corriente por considerarla elitista. Entonces, trataba de acercar y a la vez nutrirse de lo popular o mundano realizando obras que tenían como insumo principal las producciones y manifestaciones de la cultura popular.

El expresionismo abstracto es una rama de la corriente pictórica denominada expresionismo que se caracterizó por expresar sentimientos y emociones a través de la técnica abstracta, esta cualidad es lo que convierte al expresionismo abstracto en una rama definida de la corriente expresionista. Lo abstracto es, por definición, una expresión poco concreta. En el arte esto se traduce como lo opuesto al arte figurativo. Mientras más alto sea el nivel de abstracción, menos rastros figurativos encontraremos en una obra.

Entonces, hasta aquí podemos concluir que el expresionismo abstracto  se nutre y desprende fundamentalmente de dos corrientes: expresionismo, por expresar emociones y sentimientos a través del arte (podemos preguntarnos, tal vez, si la cualidad de expresar sentimientos es exclusiva del expresionismo o subyace y es transversal a todo el arte, pero esto es una discusión que amerita un artículo completo).

El expresionismo abstracto surge a mediados del SXX en Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, en un clima de época fuertemente signado por la incertidumbre y las múltiples contradicciones con respecto a la naturaleza y a la ética humana. En este sentido, esta rama particular del expresionismo¸ toma también algo del surrealismo: la idea de que pintar es un acto espontáneo con claras referencias al inconsciente. Esto es lo que le permite al artista en su solitario proceso, traducir emociones tan influenciadas por la época de posguerra en obras abstractas.

Arshile Gorky es considerado el inspirador y pionero de esta técnica. Gorky era un armeño exiliado en Nuevo York y fue quien tendió fuertes puentes entre el arte europeo de entreguerra y las influencias norteamericanas. Los impresionistas abstractos eran amigos de la soledad y el proceso: realizar obras era un proceso casi místico en el que la improvisación, la introspección y la espontaneidad eran requisitos fundamentales para crear.

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