Estarcido: manos a la obra

Estarcido: manos a la obra

 

En el artículo anterior hablamos sobre las herramientas que hay que tener y la preparación que hay que realizar para poder trabajar con esténcil. La técnica a través de la cual se realizan pinturas con estas láminas o plantillas se llama estarcido.

El estarcido, también conocido como pintura decorativa con plantillas de esténcil, es una manera de pintar en paredes, muebles, maderas o cualquier superficie que se te ocurra, con plantillas o moldes que permiten imprimir en el objeto diferentes tipos de figuras y formas a elección del artista.

Existe una inmensa variedad de esténciles, que abarcan todo desde figuras abstractas hasta frases concretas para resaltar un lema o idea, y generalmente están elaboradas con cartulina o film de acetato. Por supuesto que lo primero que necesitarás es tu esténcil. Éste producto se consigue en cualquier artística, tienda de productos de arte, artística mayorista o mayorista de productos de arte.

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El paso a paso que brindaremos ahora es para realizar trabajos principalmente sobre una pared, pero dijimos que hay muchas superficies que pueden convertirse en un buen lienzo o soporte para las láminas de esténcil. Entonces, luego hablaremos específicamente sobre los detalles que hay que tener en cuenta para trabajar en otras superficies que no sean la pared.

Antes de comenzar con la técnica del estarcido, tienes que procurar que la pared se encuentre en óptimas condiciones de limpieza y pintura. Si está recién pintada, espera 24 horas antes de comenzar a trabajar con los esténciles. También es recomendable que hagas algunas pruebas con las láminas en cualquier pedazo de cartón, por ejemplo, y asegurarte de que los colores y sus combinaciones te gusten para el diseño elegido.

En primer lugar deberás ubicar el esténcil en el espacio a pintar. Para sujetarlo utiliza cinta de papel o pintor (recuerda que sea de pegamento suave o removerá la pintura original de la pared). Lo recomendable, y siempre que la forma de la lámina lo permita, es comenzar a fijarlo desde la esquina superior izquierda. Esto es sólo para asegurar una mayor prolijidad y simetría. Si eres principiante, lo que se sugiere es fijar las láminas con adhesivo reposicionable en spray. Este producto hará que el esténcil quede completamente adherido a la superficie, evitando que se filtre pintura por recovecos indeseados.

Con el esténcil fijo, lo que sigue es comenzar a pintar. La mayoría de las veces podrás hacerlo con rodillo (de alta densidad) y el tamaño deberá ajustarse a las dimensiones de la lámina. Lo importante para que el trabajo quede prolijo es realizar una carga de pintura leve. ¿Cómo se hace? Vuelca pintura en el mezclador, bandeja o lo que hayas seleccionado a tal fin, luego carga el rodillo yendo para adelante y para atrás sobre la pintura para asegurarte de que quede cubierto y, una vez hecho esto, pásalo sobre una servilleta limpia para quitar los excesos de pintura.

Pinta sobre el esténcil ejerciendo una presión de leve a media para no manchar los sectores de la pared que quedaron cubiertos por el esténcil. Es probable que tengas que pasar una y otra vez el rodillo para cubrir la superficie a pintar y obtener el tono deseado. La práctica previa que mencionamos unos párrafos atrás hará que este paso te resulte más fácil porque te ayudará a entender cuánta pintura o cuánta fuerza necesitas aplicar para que el trabajo quede prolijo.

Con esto ya puedes comenzar a intervenir paredes. En el próximo artículo haremos las salvedades necesarias para realizar la técnica del estarcido en diferentes superficies.

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